CAMPAÑA DE CONTROL DE LA LANGOSTA MEDITERRÁNEA YOTROS ORTÓPTEROS ASOCIADOS
La langosta mediterránea Dociostaurus maroccanus es un ortóptero presente en el área mediterránea, a una y otra orilla, llegando su distribución hasta Asia Central. En España tiene su hábitat permanente en comarcas de suelos pobres donde abundan el erial y el pasto, como en La Serena (Badajoz), Llanos de Cáceres, Brozas(Cáceres), Valle de Alcudia (Ciudad Real), Valle de los Pedroches (Córdoba) y Los Monegros (Huesca y Zaragoza).
Los huevos de la langosta marroquí, son alargados y arqueados, con una longitud de 4,5 a 6 mm, de color amarillento, que se oscurecen al aproximarse la eclosión; estos huevos van estratificados en el interior de un tubo de tierra aglutinado (ooteca), vulgarmente llamado “canuto”, que fabrica la hembra, a flor de tierra, en el momento de la puesta.
Las langostas recién nacidas son semejantes a los insectos adultos, aunque sin alas, de color muy oscuro y de unos 5 mm de longitud; se conocen con el nombre de “mosquitos”. Con las mudas sucesivas aumentan de tamaño y se les aclara el color, llamándoselas entonces vulgarmente “moscas”. Cuando en las ninfas aparecen los esbozos de las alas se les suele llamar “saltones”, y a los imagos o adultos, se les conoce como “langostas voladoras”, pues tienen ya las alas bien desarrolladas sobrepasándoles el abdomen.
Las plagas de langosta pueden causar daños graves en la agricultura, en especial cuando sufre el fenómeno conocido como gregarización, donde se desplaza decenas de kilómetros y arrasa cosechas en lugares muy alejados de su lugar de avivamiento. Sin cambiar a fase gregaria también supone un riesgo, en este caso local, para los pastos y cultivos de los territorios donde se localizan sus hábitats permanentes.
Los huevos de la langosta marroquí, son alargados y arqueados, con una longitud de 4,5 a 6 mm, de color amarillento, que se oscurecen al aproximarse la eclosión; estos huevos van estratificados en el interior de un tubo de tierra aglutinado (ooteca), vulgarmente llamado “canuto”, que fabrica la hembra, a flor de tierra, en el momento de la puesta.
Las langostas recién nacidas son semejantes a los insectos adultos, aunque sin alas, de color muy oscuro y de unos 5 mm de longitud; se conocen con el nombre de “mosquitos”. Con las mudas sucesivas aumentan de tamaño y se les aclara el color, llamándoselas entonces vulgarmente “moscas”. Cuando en las ninfas aparecen los esbozos de las alas se les suele llamar “saltones”, y a los imagos o adultos, se les conoce como “langostas voladoras”, pues tienen ya las alas bien desarrolladas sobrepasándoles el abdomen.
Las plagas de langosta pueden causar daños graves en la agricultura, en especial cuando sufre el fenómeno conocido como gregarización, donde se desplaza decenas de kilómetros y arrasa cosechas en lugares muy alejados de su lugar de avivamiento. Sin cambiar a fase gregaria también supone un riesgo, en este caso local, para los pastos y cultivos de los territorios donde se localizan sus hábitats permanentes.
